Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2022

Astro papá

No duele tanto...  porque tenías forma de estrella, porque curabas con sal de mar donde mas dolía. No duele tanto... porque fuiste un roble de amor oculto, un sorbo a sorbo tras un suspiro. No duele tanto... porque la muerte está honrada de tenerte y la vida contigo agradecida. Por eso no duele tanto y cuando duele, regresa tu sonrisa como una mariposa trayendo el vuelo de un broma. Brillan tus ojos, pasea tu mirada  por los rincones sin importancia donde crece alguna nostalgia. Por eso aún cuando duele no duele tanto, porque estás con nosotros  mas allá del aquí y el ahora.

Aniversario

Un año es suficiente para que algunos niños y niñas balbucen en busca del abecedario, para que prueben la miel por vez primera y se den de bruces contra el suelo al intentar andar. Tres años son necesarios para entender lo que se oye y preguntar el por qué,  también para diferenciar el plural del singular.  Seis años son adecuados para lograr tener concentración y poder leer,  salir del pensamiento mágico y hacer amigos. Pero ni año, ni tres, ni seis son suficientes para enterrar la memoria de un padre. Aunque en un año se desordenen sus huesos en la tierra, se recuerdan todavía sus abrazos firmes. Aunque aquellos dientes no muerdan más que el polvo, se mantienen siempre vivas sus sonrisas.  Y sobre todo aunque duela tanto que no se soporte, se soporta... porque el amor más allá de la vida lo hace posible.

La fascinación

 Arañar la tierra. Un piano solo, un mensaje eliminado, tomar ansiolíticos, beber manzanilla, estar adolorida. Identificar las salidas de emergencia, tras pedir ayuda, decir socorro y gritar auxilio.  Arrancar las raíces. El reloj de arena, la copa de sangre, el mito de Hades y Perséfone, el síndrome de Estocolmo, la intoxicación de litio, la magia negra, el presente continuo, las palabras agrupadas en una lista. Sembrar la semilla. Los laberintos de los que se sale volando, las fosas comunes, las fronteras invisibles, el campo minado, los cuerpos que el mar ahogo y devolvió sin vida, las fases lunares, el volcán, las arenas movedizas. Adorar a Tlaloc.

Despedida

El último beso siempre está buscando su destinatario, porque llega tan tarde que no alcanza mejilla ni frente alguna, queda tan perdido como un eslabón que no se une más que a la nada, es un beso de nadie.  Los abrazos son diferentes, más puntuales, por eso llegan a tiempo de todo, ya sea para levantar un derrumbe o para afianzar una construcción,  son versátiles y se entregan a pecho descubierto.  Pero el último, no, ese duele como la picadura de una araña. La última caricia es temeraria, después de que se la advierte prefiere no prestar atención y pecar de ingenua.  Hace lo que le place, por eso llega de forma inesperada y a la hora que le da la gana. Ignora que se avecina una tormenta, una ruina. ¿Y el último poema? Ese es un brindis de envenenada medicina.

En síntesis

No entiendo el tiempo ni los astros, no uso siglas ni nomenclaturas; pero sí sé que en una balanza entre la explotación del ser para producir  y la humanidad con todos los sentidos, siempre elegiré la presencia. No diferencio lo importante de lo urgente, no discrimino lo prioritario de lo simple; pero sí sé que en una balanza entre la distinción de honor y la sanación del dolor,  prefiero sentirme las entrañas que condecorarme poniéndome un traje con medallas. Te veo en el trono del pasado, te tengo introyectado en mi presente continuo, te abrazo difunto en el vacío fértil,  te he buscado incesantemente entre la figura y el fondo.  He proyectado toda mi necesidad de amor  al campo organismo-entorno del cual fuiste habitante. La caída de las estructuras, la muerte de la idolatría, el fin del fanatismo, el entierro de las tiranías; configuran el derrumbe de la totalidad.  Plutón en Capricornio hackeó el sistema y transformó  tu Luna Aquí y ahora debo des...

Despertar de Luna

Se van juntando las muertes como se juntan las flores. Quién diría que para alimentar el alma hay que comer arroz y frijoles, que para cultivar el cuerpo lo mejor es escribir en luna llena. Se van inventando los dones después de muchos dolores.  Quién creería que las duchas de agua fría sino sanan enferman,  que los perfumes dan alergias y el vapor se condensa. Se van secando los charcos después de muchos soles.  Y quién pensaría que la fe no es un rosario consagrado,  ni la suerte ganar la lotería, ni el opio del pueblo una pantalla. Se van juntando las cosechas para vaciar la tierra  y sembrarla con los huesos de tantos antepasados muertos.  Y el consuelo es sólo el desconsuelo agradecido y desnudo.  

Aullido

El recién nacido abandonó el útero y halló el mundo lunar submarino El niño cambió la espontaneidad  por la identidad de "ser alguien". El joven perdió la virginidad, el adulto encarceló a la libertad, el anciano se enfermó de la salud,  y un día el alma se vació del cuerpo. El cofre de corales de la angustia está siempre acompañando con honor nuestra existencia. Somos tahúres zurdos de un ciclo eterno  en un callejón de cumpleaños sin salida. Date por muerto si aún entre líneas estás vivo, si  vas perdiendo el pelo o te dan calambres,  y celebra que la muerte haga tan valiosa la vida en constante transformación hasta el aullido.