Elíxir

En las mañanas me brillan estrellas

y por las noches rayos de soles

desde que no te conozco.

Desde que no te conozco

pero sé que existes,

como la flor salvaje

que nunca he visto.
Puedo soñar con tu tallo suave

y me engaño si creo que no queman

tus petalos de fuego, corazón de polen,

olerte es el riesgo de que todo se inunde

de luz y oscuridad, del bien y del mal.
Tu amor es tan consentido

que sin saciarse busca mapas de ríos

y respira territorios vacíos.

Si hundo los dedos en la tierra sombría

crece la raíz de la sabiduría,

semilla amarga de fruto dulce.

Me declaro tu aliada en la batalla florida.

No quiero guerra, ni urdimbre para la trama,

solo que me alumbres algunas madrugadas

para enfrentar el abismo de un mundo sin forma.

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