Búhos

Cuando lloran las lámparas de sal

y se apagan los paraísos perdidos,

brotan detrás de los espejos

reflejos que no nos pertenecen.


Desde que vivo en una rama

estoy loco por no usar mis alas, 

las creí rotas por el abrazo

de una realidad marchita.


Pájaros que vuelan pero 

no proyectan su sombra, 

es más seguro salir de noche,

ser del viento y la penumbra.


He perdido la última cosecha 

y el nido en el que duermo, 

se han exiliado los gusanos

del corazón de la manzana. 


Si me ves por algún norte

no me devuelvas la figura, 

se va al fondo del cielo

de las flores sin semilla.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Irene

El oficio