Festina lente

Como una silueta más que un cuerpo,

como un espejismo más que una alma,

apareciste tu atravesado por la nada,

trayendo todo guardado en palabras.


Traías el agua para llenar los cántaros,

el fuego en una trinidad en llamas

y el asombro tatuado en la cara.


Quisiera saber cuál es el truco de tu magia,

hasta dónde la altura de tus huesos alcanza, 

cómo hablar contigo en lenguas muertas.


Volver a alguna infancia 

donde jugar al escondite 

mientras el reloj cuenta.


Visitar el mar por vez primera, 

recordar lo que aprendí, desnudos

como en un cuadro de Sorolla.

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