Búhos
Cuando lloran las lámparas de sal y se apagan los paraísos perdidos, brotan detrás de los espejos reflejos que no nos pertenecen. Desde que vivo en una rama estoy loco por no usar mis alas, las creí rotas por el abrazo de una realidad marchita. Pájaros que vuelan pero no proyectan su sombra, es más seguro salir de noche, ser del viento y la penumbra. He perdido la última cosecha y el nido en el que duermo, se han exiliado los gusanos del corazón de la manzana. Si me ves por algún norte no me devuelvas la figura, se va al fondo del cielo de las flores sin semilla.